El fin del mundo y otras esperanzas
Tuesday, June 16, 2009
Monday, May 25, 2009
Arturo Pérez-Reverte presenta Muchachada Nuí
Arturo Pérez-Reverte se prepara para iniciar un largo viaje, y mientras se prepara se despide de su amigo Javier Marías.
Sunday, March 8, 2009
Poshlost
De la entrevista concedida a Nabokov a Paris Review, en octubre de 1967:
El poshlust, o poshlost en su transliteración más exacta, tiene muchos matices, y si usted cree que se puede preguntar a cualquiera si le tienta el poshlost, evidentemente no lo he explicado con suficiente claridad en mi librito sobre Gogol. Basura cursi, vulgares clisés. “Filisteísmo” en todos sus aspectos, imitaciones de imitaciones, falsas profundidades, pseudoliteratura tosca, deficiente y deshonesta…ésos son los ejemplos obvios. Ahora bien si deseamos restringirnos a los escritos contemporáneos, tenemos que buscar el poshlost en el simbolismo freudiano, las mitologías apolilladas, el comentario social, los mensajes humanistas, las alegorías políticas, la preocupación excesiva por la clase o la raza, y las generalidades periodísticas que todos conocemos. El poshlost se manifiesta en conceptos tales como “Norteamérica no es mejor que Rusia”, o “Todos participamos de la culpa de Alemania”. Las flores del poshlost se dan en frases y términos como “el momento de la verdad”, “carisma”, “existencial” (empleado seriamente), “diálogo” (aplicado a conversaciones políticas entre naciones), y “vocabulario” (aplicado a un mamarrachista). Enumerar de un tirón Auschwitz, Hiroshima y Vietnam es poshlost sedicioso. Pertenecer a un club muy selecto (y que ostenta un solo nombre judío… el del tesorero) es poshlost, elegante. Los comentarios críticos mercenarios frecuentemente son poshlost, pero éste acecha también en ciertos ensayos petulantes. El poshlost llama gran poeta al Sr. Vacío y gran novelista al Sr. Fanfarrón. Uno de los viveros favoritos de poshlost ha sido siempre la exposición de arte; allí lo producen los llamados escultores que trabajan con herramientas de derribar, construyendo cigüeñales cretinos de acero inoxidable, estereotipos zen, cosas raras de poliestireno, objetos trouvés en letrinas, balas de cañón, albóndigas en conserva. Allí admiramos las muestras de las paredes de gabinetti de los llamados artistas abstractos del surrealismo freudiano, los borrones rugientes y las manchas de Rorschach… todo ello tan cursi por derecho propio como las académicas “mañanas de septiembre” y las “ramilleteras florentinas” de hace medio siglo. La lista es larga y, claro está, cada uno tiene su bête noire, su pesadilla dentro de la serie. La mía es ese aviso de una línea aérea: el refrigerio servido por una moza servicial a una pareja joven… ella con la mirada extática clavada en el canapé de pepinos, él admirando anhelante a la azafata. Y, desde luego, Muerte en Venecia. Ya ve el alcance.
Opiniones contundentes, Taurus, no figura el nombre del traductor.
El poshlust, o poshlost en su transliteración más exacta, tiene muchos matices, y si usted cree que se puede preguntar a cualquiera si le tienta el poshlost, evidentemente no lo he explicado con suficiente claridad en mi librito sobre Gogol. Basura cursi, vulgares clisés. “Filisteísmo” en todos sus aspectos, imitaciones de imitaciones, falsas profundidades, pseudoliteratura tosca, deficiente y deshonesta…ésos son los ejemplos obvios. Ahora bien si deseamos restringirnos a los escritos contemporáneos, tenemos que buscar el poshlost en el simbolismo freudiano, las mitologías apolilladas, el comentario social, los mensajes humanistas, las alegorías políticas, la preocupación excesiva por la clase o la raza, y las generalidades periodísticas que todos conocemos. El poshlost se manifiesta en conceptos tales como “Norteamérica no es mejor que Rusia”, o “Todos participamos de la culpa de Alemania”. Las flores del poshlost se dan en frases y términos como “el momento de la verdad”, “carisma”, “existencial” (empleado seriamente), “diálogo” (aplicado a conversaciones políticas entre naciones), y “vocabulario” (aplicado a un mamarrachista). Enumerar de un tirón Auschwitz, Hiroshima y Vietnam es poshlost sedicioso. Pertenecer a un club muy selecto (y que ostenta un solo nombre judío… el del tesorero) es poshlost, elegante. Los comentarios críticos mercenarios frecuentemente son poshlost, pero éste acecha también en ciertos ensayos petulantes. El poshlost llama gran poeta al Sr. Vacío y gran novelista al Sr. Fanfarrón. Uno de los viveros favoritos de poshlost ha sido siempre la exposición de arte; allí lo producen los llamados escultores que trabajan con herramientas de derribar, construyendo cigüeñales cretinos de acero inoxidable, estereotipos zen, cosas raras de poliestireno, objetos trouvés en letrinas, balas de cañón, albóndigas en conserva. Allí admiramos las muestras de las paredes de gabinetti de los llamados artistas abstractos del surrealismo freudiano, los borrones rugientes y las manchas de Rorschach… todo ello tan cursi por derecho propio como las académicas “mañanas de septiembre” y las “ramilleteras florentinas” de hace medio siglo. La lista es larga y, claro está, cada uno tiene su bête noire, su pesadilla dentro de la serie. La mía es ese aviso de una línea aérea: el refrigerio servido por una moza servicial a una pareja joven… ella con la mirada extática clavada en el canapé de pepinos, él admirando anhelante a la azafata. Y, desde luego, Muerte en Venecia. Ya ve el alcance.
Opiniones contundentes, Taurus, no figura el nombre del traductor.
Wednesday, December 24, 2008
El sentido de la vida
-No hay sorpresas en la vida, tiene razón; por lo menos para los hombres de veras. La sabemos de memoria, permítame, como a una mujer. Y en cuanto al sentido de la vida, no se piense que hablo en vano. Algo entiendo. Uno hace cosas, pero no puede hacer más que lo que hace. O, distinto, no siempre se elige. Pero los demás...
- Los demás también, créame (...) Usted y ellos. Todos sabiendo que nuestra manera de vivir es una farsa, capaces de admitirlo, pero no haciéndolo porque cada uno necesita, además,proteger una farsa personal. También yo, claro.
El Astillero; Juan Carlos Onetti
- Los demás también, créame (...) Usted y ellos. Todos sabiendo que nuestra manera de vivir es una farsa, capaces de admitirlo, pero no haciéndolo porque cada uno necesita, además,proteger una farsa personal. También yo, claro.
El Astillero; Juan Carlos Onetti
Saturday, December 20, 2008
Por sus lecturas los conociereis
Antonio Ungar • Lola Copacabana • Enrique Vila-Matas • Violeta Entrerríos • David Miklos • Juan Sebastián Cárdenas • Sergio Chejfec • Andrés Arias • Javier Avilés • Jordi Carriòn • Juan Dicent • Cecilia Boullosa • Javier G. Cozzolino • Daniela Franco • Andrés Burgos • Guillermo Núñez • Frank Báez • Camilo Jiménez • Juan • Junot Díaz • Alberto Chimal • Juan Gabriel Vásquez • Giselle Rodríguez Cid • Nicolás Cassese • Pablo Muñoz • René López Villamar • Claudia Apablaza • Bernardo Munuera Montero • Juan Murillo • Daniela Martín Hidalgo • Javier Moreno • Magda Díaz y Morales • Daniel Alarcón • Matías H. Raia • Miquel Adam • Andrea Paula Garfunkel • Ricardo Silva Romero • Mauricio Salvador • José Luis Justes Amador • Raúl Gay • Juan Ignacio Calcagno Quijano • Germán Sierra • Luis Fernando Afanador • Cristina Núñez Pereira • Vicente Luis Mora • Antonio Ortuño • Vega • Cristina Rivera Garza • Edgardo Dieleke • Salvador Luis
Sunday, December 14, 2008
Una región ocultamente furibunda
Pero lo que más me ha desagradado es el frecuente tono insultante de los comentarios y el veneno que a menudo destilan. Amparados en el anonimato cobarde de los llamados nicks, no hay asunto que no les merezca a unos cuantos blogueros toda suerte de improperios. No veo que se discuta ni argumente apenas, sino que más bien se lanzan denuestos y groserías como en las tabernas más zafias. Hay en este mundo, o eso parece, una desproporcionada cantidad de odiadores, o llámenlos negativistas, resentidos, amargados, venados. No tantos en los blogs o foros en inglés. En esa lengua la gente es más propensa a emitir sus opiniones, a discutir civilizadamente, a pedir una información o aportar otra interesante y útil. En los españoles, en cambio, veo una sobreabundancia de rabiosos y cabreados, de individuos a los que todo parece una mierda, o que dedican horas y horas a estudiar la obra de un autor, por ejemplo, con el solo ánimo de ponerla a caldo, en vez de abstenerse -como quizá sería lo lógico- de seguirla leyendo. (...) No sé, pero asomarse a esa inmensa taberna que son los blogs y foros de Internet, en España, le hace tener a uno la sensación de vivir en una región ocultamente furibunda, en la que más vale no entrar, si es posible.
JAVIER MARÍAS LA ZONA FANTASMA
Una región ocultamente furibunda
Theoretical Disaster Art
Or he would go into his rap about Theoretical Disaster Art, how if you can depict atrocities, you can prevent them. "Anticipate, and imitate," he said. "You can preclude and dispirit a holocaust by depriving it of its originality; enough books and plays and paintings, you can change history by getting there first."
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